Los personajes son propiedad de Sarah J Maas, esta es una historia de universo alterno con fines recreativos.

Nota de la autora: Los apellidos mencionados son invención mía, así como la distribución de los hechos relacionados a la historia original. Es un universo alterno, por favor tomarlo en cuenta.

Música de fondo:

"A.I." de Rei Brown


Prólogo—

Nada dura para siempre.

Ni la felicidad o la pena. Ni el amor o la desdicha. No hay soledad que sea eterna y tampoco compaía que nos siga todos los días.

La vida es así, como el amanecer y el anochecer. Como arriba y abajo.

Lo sé porque yo morí cuando Amarantha disparó la pistola y la bala me tiró al piso por la fuerza del golpe.

El mundo se desvaneció bajo mis pies y mi corazón se detuvo. Mis oídos captaron el silencio repentino y estoy muy segura que mi alma abandonó mi cuerpo.

No tenía miedo.

Solo pensé en esa fracción de segundo que lamentaba dejar atrás a Tamlin, había hecho esto por él. Volví por él y por el amor que compartimos.

Y entonces la oscuridad brilló, un parpadeo curioso y constante. Sentí golpes en mi pecho y unos labios que acariciaban los míos empujando oxígeno a mi cuerpo entumecido.

—Vamos testaruda, no puede terminar así— la voz oscura de Rhysand comenzó a hablarme —vamos.

Entonces era él quien movía mi cuerpo intentando evitar que me escapara.

Desperté en una cama de hospital, con el cabello desperdigado de Tamlin junto a mi mano. Recargado, durmiendo y con unas ojeras marcadas en su rostro.

Tenía el hombro amarrado al tórax con un vendaje que atravesaba su cuerpo en un bucle.

—Tam— le llamé con la voz raposa y sus pestaas se agitaron en sus párpados cerrados.

Pero cuando por fin me vio pude distinguir un cúmulo de lágrimas amenazando con escapar. Y yo solo quería fundirme en su abrazo.

Sé que morí y que no tuve miedo. Pero ahora el futuro es lo que me atemoriza más.